Con una carrera científica de más de 10 años dentro de la Administración Nacional de la Aeronáutica (NASA), Kyle McDonald es el principal científico del grupo “Ciclo de Carbono y Ecosistemas”, de la División de Ciencias que posee la agencia espacial estadounidense.

Lejos de aquella magistral instalación a la que muchos ingenieros sueñan con acceder, el primer contacto de McDonald con la Tierra (y su posterior estudio) se remonta a la época en que su padre -un observador de aves- lo llevaba a hacer largas caminatas por el bosque. En aquel tiempo, la actividad familiar no le resultaba nada interesante pero, el hecho de pasar cada fin de semana al aire libre, hizo que McDonald desarrollara un fuerte aprecio por la naturaleza y el medio ambiente. Hecho que más tarde lo llevó a estudiar ingeniería y adentrarse, gracias a un proyecto de la Universidad de Michigan, en el universo de la NASA.

El científico fue uno de los disertantes que pisaron Tucumán para dar una conferencia en la “Semana de la Ingeniería Nacional e Internacional”, organizada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

El estudio de la Tierra

Con una personalidad reservada y técnica que implica una total conciencia sobre el rol de su trabajo, el científico se toma su tiempo para responder las preguntas de LA GACETA.

Él entiende que la ciencia (y su comprensión) va más allá del rigor de los datos y, al contrario, estos deben servir para comprender la magnitud de los cambios que ocurren en el planeta.

- Se suele asociar a la NASA con desarrollos espaciales, ¿qué hay detrás de este reduccionismo?

- Aunque la NASA se hizo famosa gracias a sus misiones espaciales desde su fundación, en 1958, el objetivo de la institución ha sido descubrir y ampliar el conocimiento en beneficio de la humanidad. Salir al espacio para entender y estudiar los procesos y los ciclos de la Tierra.

- ¿Cuál es el foco de investigación de su equipo de trabajo?

- Nuestros estudios se centran en la investigación de los ciclos de carbono y los ecosistemas terrestres. Lo que buscamos es responder a preguntas críticas sobre las modificaciones en el medio ambiente y los cambios climáticos. Sobre cómo el hombre, con sus actos, ha cambiado los ecosistemas y los efectos que conllevan estas modificaciones en el desarrollo de la vida. Para lograr este cometido utilizamos los datos recabados por los satélites y las estaciones espaciales de diferentes partes del mundo o la propia infraestructura de la NASA.

- En base a la información recabada y los proyectos realizados, ¿qué tan alarmante es la situación del planeta?

- Deberíamos estar muy preocupados por su estado y futuro. La singularidad de la Tierra es que posee la capacidad de sustentar nuestra vida, pero el hombre está transformando el entorno de formas que no puede entender y cuyos efectos todavía se desconocen. Hay que investigar cómo podemos adaptarnos a estos cambios, preservar el ecosistema y seguir viviendo.

- De antemano, ¿qué medidas hay que implementar?

- La solución inmediata está en tomar conciencia. En darnos cuenta de nuestros actos y cambiar la filosofía y la relación que mantenemos con el ambiente. El ser humano ha sido, a lo largo de su existencia, una especie bastante egoísta. Por eso, la respuesta es ir más allá de nosotros mismos y el ego. Unirnos sin distinciones económicas o políticas para utilizar la capacidad de inteligencia y de cognición para preservar la Tierra.

- Si bien la NASA utiliza la innovación para fines científicos no podemos olvidar que la tecnología es responsable de muchos de los daños que padecemos.

- La tecnología puede ser usada para bien o para mal y, en la realidad, conviven ambas tendencias. Nuevamente, son las personas quienes deciden con qué fines utilizar las innovaciones científicas y los resultados obtenidos de las investigaciones.

- A través del conocimiento, ¿podemos ser capaces de prevenir los problemas ambientales?

- La recolección de información por parte de los satélites y otros ingenios sirven para ayudar a la humanidad pero, en cierto punto, debe ser entendida y puesta en acción. La NASA se encarga de recabar los datos y analizarlos. En cambio, el qué hacer con ellos ya involucra el rol de los gobiernos, los políticos y los líderes. También es importante que la gente comprenda la ciencia. No todo el mundo tiene que ser científico pero sí concebir lo que ocurre para tomar responsabilidad sobre sí mismo. La calidad de vida que tengamos dependerá del conjunto: podemos destruir y contaminar o sobrevivir y salvar.

- ¿Y cómo se acercan esos datos rígidos al común de la gente?

- Hay varios mecanismos. Uno de ellos es la publicación de descubrimientos en plataformas y literatura especializadas. Además, tenemos un programa de divulgación que acerca la ciencia a los ciudadanos. Hay información que necesita ser trabajada para poder difundirse. Eso hacen algunas agencias y empresas, un ejemplo es que podemos ver el pronóstico del clima o geolocalizaciones desde el celular.

- ¿Qué importancia tiene la divulgación científica?

- Toda la información que recaba la NASA va a una base de datos abierta. En realidad, la información no se maneja en un solo camino sino que implica intercambios y ayuda recíproca. Es importante la colaboración internacional. El que quiere hacer realidad su proyecto no debe pensar sólo en recibir dinero de una institución pública sino también en buscar socios y colaboradores. De igual forma, trabajamos con comunidades de usuarios que aportan sus propias investigaciones o trabajan con nuestros científicos.

> Charlas previstas para hoy
- Taller: “Bootcamp de Tecnología: Big Data”, a cargo de Alvar Torres (México). Laboratorio 151, de 10 a 14.
- “Ingeniería & Emprendimiento, ideas tipo exportación (ExportPreneur)”, a cargo de la ingeniera Sandra Marín (Universidad de Misuri). SUM 1, a las 18.
- “Medicina preventiva del futuro: desafíos de la transformación digital”, a cargo del doctor Gustavo Goroso (Brasil). SUM 3, a las 19.
- “¿Cuánta tecnología necesitamos?”, a cargo del escritor Sergio Sinay. Aula Magna, a las 19.
- “McLaren: De lo abstracto a lo concreto”, a cargo de Esteban Palazzo (principal designer en McLaren Automotive). Aula Magna, a las 20.30.